CARLOS
Carlos está muy estresado, va a llegar tarde al trabajo por estar atrapado
En el tráfico rugiente de esta gran ciudad, siente su cabeza a punto de estallar
Pero no es el trabajo lo que le preocupa, es este ruido que nos ocupa
Lleva dos días sin dormir, y ahora encerrado en su auto quería morir
Le reconfortaba el silencio de la muerte, pero por ahora no tenía tanta suerte
El calor sofocante pegaba fuerte, y el auto de Carlos yacía inerte
Después de una eternidad la cola avanzo, pero el gusto poco duro
Entre gritos y mentadas de madre, Carlos sentía como hervía su sangre
Después de dos horas al fin escapo, pero la calma anhelada no apareció
Ruidos infernales por todas partes, llego a su trabajo bastante tarde
Su jefe al rojo vivo lo insulto y le grito, Carlos apenado la cabeza agacho
Como un rayo la voz de su jefe sonó, fue entonces cuando sin dudarlo lo despidió
Pisoteado por el mundo a su auto subió, conduciendo sin rumbo la mañana paso
Llegaba la tarde y aumentaba el calor, fue entonces cuando de pronto pensó
En dejar la ciudad por un tiempo, ya que esta no lo ponía muy contento
Sin pensarlo dos veces acelero, solo quería alejarse de esa cuna de horror
La ciudad se veía por el retrovisor, Carlos rebosante una sonrisa pinto
A la orilla del camino su coche aparco, y en la inmensidad del bosque se sumergió
A los pocos minutos por fin la encontró, la calma anhelada que tanto deseo
En la tierra húmeda se recostó, incrédulo y feliz al fin sus ojos cerro
Instantáneamente el sueño llego, pero algo malo de pronto broto
Un sonido potente la calma partió, furioso y desesperado se despertó
Buscando la fuente del ruido miro alrededor, pero en su búsqueda nada encontró
Volvió a quedarse dormido después de un rato, pero aquel ruido no quería hacer tratos
Busco otra vez por todas partes, Carlos agitado empezaba a asustarse
Otra vez el sonido empezaba, Carlos nervioso a todas partes volteaba
Una y otra vez aquello sonaba, el pobre de Carlos la locura tocaba
Entonces su cara palideció, se dio cuenta de que el sonido venia de su interior
Ahora sonaba más rápido, en ese momento todo parecía tan trágico
El solo quería soñar y estar lejos, de la gente que siempre lo trato como un pendejo
El solo quería encontrar calma y paz, olvidarse por un rato de la violencia criminal
De la criminal violencia siempre fatal, que llenaba los diarios y las calles de su ciudad
Atormentado y loco una decisión tomo, de su bolsillo una navaja saco
El sonido seguía palpitando en su interior, cuando la navaja en su pecho enterró
Sus manos de sangre caliente mancho, pero a pesar de todo el sonido no se esfumo
La navaja más profundo enterró, mas sangre de su pecho broto
Poco a poco el sonido ceso, después de todo lo consiguió
Acostado en el suelo húmedo dormido quedo, con una navaja enterrada en su corazón
FIN.